Los «podemonguers» están de luto hoy en España. Lloran por la pérdida de sus chiringuitos y chollos que han ido adquiriendo en estos últimos 8 años, mintiendo descaradamente a sus votantes a los que que han tratado como ganado, concretamente como borregos y burros.
Si bien esta plaga ha desaparecido casi de toda España en la elecciones locales y autonómicas, aun tengo la sospecha que volverá a aparecer bajo el nombre de Sumar, proyecto político de «la Yoli», otra «podemonguer» con aires de rica, pero «podemonguer» al fin y al cabo. Vamos, lo que viene a ser el mismo perro pero con distinto collar.
Y por esta razón tengo casi la certeza que los votantes del partido morado no les han dado el voto como castigo pero sí que hubiesen votado al partido de «la Yoli» si éste se hubiese presentado a la elecciones locales y autonómicas. De hecho, parte de estos electores votaron al partido de Pedro I «el Mentiroso Traidor» como alternativa temporal menos mala de lo que queda de la izquierda española, pudiéndose explicar de esta forma el ligero , leve y minúsculo aumento de votos y algún concejal en algunas localidades y regiones de España.